28 de junio de 2026
¿Te han robado? Lo que NO debes hacer con la cerradura
Después de un robo, lo que hagas con la cerradura en las primeras horas puede conservar o destruir la prueba del forzamiento. Guía rápida de qué hacer y qué evitar.
Volver a casa y encontrarla revuelta es un mal trago, y la reacción natural es “arreglarlo” cuanto antes: llamar a un cerrajero, cambiar la cerradura y pasar página. Pero justo ahí está el error que más indemnizaciones hace perder. La cerradura no es solo un mecanismo: es la prueba de cómo entraron. Y una vez destruida, no se recupera.
Aquí tienes, en claro, lo que sí y lo que no debes hacer.
Lo que NO debes hacer
1. No cambies la cerradura antes de que se documente. En el bombín y el mecanismo están las marcas del forzamiento (palanca, tracción, bumping, ganzúa). Si lo sustituyes sin que nadie lo examine, borras la prueba de que hubo fuerza, y ese es justo el punto que decide si tu seguro paga o lo califica como hurto.
2. Si la cambias por seguridad, no tires la vieja. A veces hay que poner una cerradura nueva esa misma noche, es comprensible. Pero guarda la cerradura y el bombín retirados en una bolsa, sin manipularlos ni limpiarlos. Siguen sirviendo para el análisis.
3. No fuerces ni “pruebes” la cerradura tú mismo. Meter la llave a la fuerza, forzar el giro o toquetear el bombín añade marcas nuevas que ensucian el análisis.
4. No lo limpies ni lo repares. Limar, engrasar o limpiar la zona puede eliminar rebabas y micromarcas que son precisamente lo que se examina.
Lo que SÍ debes hacer
- Haz fotos de la puerta, la cerradura, el marco y el entorno antes de tocar nada. Con el móvil vale.
- Denuncia cuanto antes. El atestado es parte del expediente.
- Avisa a tu aseguradora dentro del plazo de la póliza.
- Conserva la cerradura si hay que cambiarla.
- Contacta con un perito cerrajero forense cuanto antes: cuanto más reciente, mejor se documenta todo.
¿Por qué tanta insistencia con la cerradura?
Porque muchas técnicas de robo no dejan destrozos visibles. Una apertura por bumping o ganzúa puede dejar la puerta aparentemente intacta. A ojo parece que “no forzaron nada”, y la aseguradora lo aprovecha para calificarlo como hurto. Solo un examen técnico del mecanismo revela la verdad. Si el mecanismo ya no existe, esa verdad se pierde.
Preguntas frecuentes
Ya cambié la cerradura y la tiré. ¿Puedo hacer algo? Se complica, pero no siempre está todo perdido: con fotografías, el atestado y otros indicios a veces se puede trabajar. Cuéntame tu caso y lo valoro.
¿Cuánto tiempo tengo para llamar al perito? Cuanto antes, mejor. No hay un plazo mágico, pero las marcas se conservan mejor si el mecanismo no se ha manipulado ni ha pasado por muchas manos.
¿Y si la aseguradora ya me manda a su perito? Puedes pedir tu propia valoración. Si su informe concluye que fue hurto, un contrainforme puede revisarlo.
Resumen de bolsillo: fotos, denuncia, y no toques la cerradura. Con eso conservas lo que de verdad importa. Si te ha pasado, escríbeme y te digo si procede un informe.
¿Necesitas un informe pericial?
Peritaje de robos y forzamiento